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問 · 易 · ¿qué decide el orden dentro del par?

La pregunta del par

¿Qué decide cuál hexagrama va primero?

Elige un criterio y mira quién gana en cada uno de los 28 pares del Rey Wen, con su conteo y su p binomial en vivo.

Hallazgo propio

El orden del Rey Wen agrupa los 64 en 32 pares. Dentro de cada par, ¿qué decide cuál va primero? La literatura lo declara una pregunta abierta. El laboratorio responde en tres actos, y el resumen es honesto: no lo decide la estructura binaria.

Acto 1: un micro-teorema de imposibilidad

El primer criterio que uno probaría, primero el de más yang, es indecidible por construcción: los 28 pares no simétricos se forman por volteo (fan), que invierte el orden de las líneas y por tanto conserva el número de yang. Los dos miembros empatan siempre: 28/28. No hay nada que decidir.

Acto 2: la batería de criterios

va primero el hexagrama con el número Fu Xi más alto.

14/28
gana el primero
p = 0,575
binomial (una cola)
0
empates (indecidibles)
䷿

cada celda es un par (primero · segundo); en color, el ganador del criterio · gris = empate o no aplica

Todos los criterios estructurales dan p altos: son compatibles con una moneda al aire. Si existe la regla que ordena cada par, no vive en la estructura binaria; quizá en el texto, y eso queda declarado fuera del alcance del laboratorio.

Los 4 pares simétricos (van por opuesto)
1/2
27/28
29/30
61/62

Estos 4 son los autovolteados (el volteo los deja igual), así que el Rey Wen los empareja por opuesto (dui), no por volteo. Quedan aparte de la batería.

Acto 3: los dos cánones
86/180
yang, canon superior (1 a 30)
106/204
yang, canon inferior (31 a 64)
3,38
distancia de transición superior
3,33
distancia de transición inferior

El libro se divide en dos cánones. El superior es algo más parco en yang (86 de 180 líneas frente a 106 de 204), y las distancias de transición son casi iguales (3,38 y 3,33, sin diferencia apreciable). Y una curiosidad, sin test: los 8 hexagramas autovolteados caen en las posiciones 1, 2, 27, 28, 29, 30, 61, 62, y el canon superior termina exactamente tras su tercer par simétrico (el 29-30).

La propuesta nuclear a prueba
8/24
mayor hu gua primero
16/24
menor hu gua primero
p = 0,076
la señal más fuerte (no significativa)
16/28
pares en núcleos distintos

Existe una propuesta publicada de que el hexagrama nuclear (hu gua) decide la orientación del par. La ponemos a prueba: poner primero al de mayor hu gua acierta en solo 8 de 24 pares decidibles (16 hacia el menor primero), p = 0,076. Es la señal más fuerte de toda la batería, sugerente pero no significativa: la propuesta no se confirma. Un dato que acompaña: en 16 de los 28 pares los dos miembros colapsan a núcleos distintos del cuarto nivel del bosque nuclear.

Diálogo con Radisic (2026)

En enero de 2026, Radisic (2026) formalizó la partición de los 32 pares del Rey Wen: 4 por opuesto (a distancia 6), 4 anti-simétricos y 24 por volteo (a distancia 2 o 4), con el corolario de que los pares respetan las órbitas de Klein. Nuestra suite ya asertaba exactamente esas particiones y órbitas: dos análisis independientes que coinciden. (Contexto histórico, sin adoptar el marco: McKenna estudió en los años 1980 el perfil de diferencias del Rey Wen dentro de su Timewave, que el laboratorio clasifica fuera del criterio.)

La señal de los centros (y el límite de lo demostrable)

Un último corte, el más fino. El volteo empareja líneas espejo: (1, 6), (3, 4) y las centrales (2, 5). Para cada componente, ¿va primero el miembro con la configuración correcta (dangwei: yang en línea impar, yin en par)? La señal vive solo en los centros:

10/16
extremos (1, 6)
p = 0,227
9/16
medios (3, 4)
p = 0,402
12/16
centros (2, 5)
p = 0,038

Los centros (2, 5) deciden 12 de 16 a favor de la centralidad correcta (zhong zheng: yang en el puesto del gobernante, línea 5; yin en el del ministro, línea 2), la doctrina más canónica de la tradición. Y no es un criterio suelto: es la misma regla que la propuesta nuclear (el hu gua se construye con las líneas 2 a 5): en los 16 pares decidibles por ambos, coinciden 16/16.

Aquí toca la honestidad estadística completa, con sus dos lecturas. Como hipótesis a priori única (la doctrina más canónica, elegida antes de mirar): p = 0,038, sugerente. Como mejor resultado de una batería de 9 criterios: no sobrevive la corrección (0,038 × 9 ≈ 0,35). Las dos son verdad; cuál pesa depende de si uno cree que la doctrina venía antes que el dato.

Y el límite estructural, dicho sin rodeos: los 28 pares están fijos para siempre. Una regla que decide 12 de 16 no podrá demostrarse ni refutarse jamás con más datos, porque no hay más datos. La pregunta del par queda respondida hasta el límite de lo demostrable: si hay una regla, es la centralidad correcta, y vive justo en el borde donde la estadística deja de poder decidir. Este experimento mide dónde termina lo demostrable.